La adolescencia
Según los diccionarios es una etapa de cambios, sin embargo la definición más idónea es la se expresa como un periodo del individuo que marca el final de la niñez y el inicio de la vida adulta, el desarrollo de nuevas capacidades mentales, el cambio corporal y la necesidad de formar una propia identidad e independencia social.
Usualmente cuando se habla de la adolescencia en secundaria se dice que se presenta como una etapa de conflictivos sociales ya que los adultos consideran problemas todo lo que hacen los adolescentes lo cual, no debería pasar, sin embargo, constantemente procedemos a etiquetarlos y compararlos.
Con lo anterior los sentimientos que se generan en el adolescente siguen siendo los mismos (aislamiento, rebeldía, resentimiento, curiosidad, etc.), por tanto, lejos de acercarnos a ellos, construimos un abismo más profundo entre el adolescente y el adulto, y aún cuando todo adolescente posee una personalidad y capacidades diferentes, las comparaciones y los estereotipos creados por el adulto se hacen presentes de forma latente. Por tanto debemos tomar en cuenta que en esa etapa ellos presentan cambios físicos, emocionales y sociales y es difícil llevar a cabo todos esos cambios pues extra de las transformaciones deben además adaptarse a un nuevo sistema de estudios y de socialización con las personas de su alrededor.
Con la sentencia anterior los adolescentes se encuentran con dos grandes fuentes de influencia social en su desarrollo: Los amigos que adquieren un papel fundamental en este periodo; y la familia.
A partir de la pubertad, los adolescentes empiezan a sentir nuevas necesidades de independencia, y como consecuencia de esto desean realizar actividades sin el continuo control paterno; les molestan las ocupaciones caseras, las preguntas de los padres sobre lo que ellos consideran “su vida privada” (amigos, lugares que frecuentan, etc.
Los adolescentes no saben muy bien lo que quieren o a qué aspiran. Pueden llegar a parecer adultos muy pronto (físicamente), por lo que desean ser tratados como tales por sus padres; sin embargo la concepción social de la adolescencia alarga enormemente este periodo, por lo que aún les queda un largo camino por recorrer para conseguir el estatus de adulto.
El salto generacional que existe entre padres e hijos, y las nuevas necesidades de autonomía de los adolescentes, provocan ciertas tensiones familiares, pero el hecho de que existan algunos conflictos inevitables no quiere decir que las relaciones entre padres e hijos estén continuamente deterioradas.
CULTURA Y SOCIALIZACIÓN EN RELACIÓN CON
El adolescente es el producto de un aprendizaje socialmente condicionado a través de la cultura, sobre una base biológica y sometido a las restricciones surgidas de los demás aspectos sociales, como la economía local; los valores y conductas de los adolescentes no siempre se generan desde el segmento social adolescente. El mundo adolescente es construido fundamentalmente más bien por los adultos que por los mismos adolescentes mismos; los adolescentes están espiritualmente abandonados. El primer indicador de cambio en la adolescencia es de tipo fisiológico, las transformaciones físicas producen cambios hormonales y de desarrollo sexual que percuten en la esfera psíquica de los individuos, en la actualidad el cuidado del cuerpo ha llegado a cubrirlo con señales que denotan prestigio.
LAS VISIONES SOBRE L ADOLESCENCIA: FORMAS DE ACERCAMIENTO A
Los adolescentes están afectados por el desequilibrio y la tensión de sus propios cambios, también la adolescencia es la etapa de creación de una identidad personal, lo que no se consigue sin confrontaciones con el exterior y sin desequilibrio pero los adolescentes sólo están pendientes de sí mismos, ellos creen que lo que les pasa a ellos es lo único importante.
SUPUESTOS DEL PROFESORADO SOBRE EL APRENDIZAJE DEL ADOLESCENTE:
El estudiante tiene la cabeza hueca, carece de conocimientos, solo posee un conocimiento parcial sobre muchos de los temas que se enseñan en las escuelas; también los estudiantes son intercambiables, lo que hace ignorar las diferencias individuales; la conducta manifiesta del estudiante en clase y las respuestas a los exámenes y cuestionarios formales constituyen un criterio adecuado para evaluar la enseñanza, cada adolescente tiene un efecto independiente en los estudiantes de su clase y los estudiantes no ejercen influencias en los enseñantes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario